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  • Arturo Téllez

Alineación TI-Negocio


Los ejecutivos de TI, constantemente hablamos de lo importante que es administrar el cambio. El cambio está presente en todas las aristas que desembocan en la función tecnológica de las organizaciones. El cambio en el entorno, en el negocio, en la propia tecnología incluso. Por ello, resulta curioso que con tal dinamismo, existan temas alrededor de la función tecnológica que parecieran estáticos a pesar de los años.

Tal es el caso de la tan mencionada alineación TI-Negocio. Tema del que se ha hablado en los últimas tres décadas o seguramente desde que las áreas de TI se tornaron en un rol relevante para la empresa – queriéndolo o no- y del cual poco parece que hemos avanzado.

¿A qué nos referimos con alineación? Considero que deberíamos partir de asumir que lo que predomina en las organizaciones es lo contrario. La desalineación. La ruptura, la divergencia…El divorcio entre dos grandes mundos. El negocio y la tecnología.

¿Cómo fue que llegamos a dicha falta de armonía con el negocio? A continuación enlisto de forma enunciativa, más no limitativa algunas de las posibles causas que dan origen:

  • Intereses políticos al interior de la organización

  • Cultura organizacional poco favorable

  • Expectativas no cumplidas por TI

  • Falta de definición de la estrategia organizacional

  • Desconocimiento del negocio

  • Poca claridad por parte del negocio sobre sus propias necesidades

  • Poco entendimiento por parte de TI de las necesidades del negocio

La alineación entonces se refiere a la revinculación entre las áreas de negocio y TI, a todos los niveles. Desde la estrategia, hasta los procesos y la infraestructura. Se refiere a lograr el empalme perfecto entre ambas piezas. Sin duda, un reto tanto para CEOs como para CIOs, pues históricamente, de forma inconsciente hablamos lenguajes diferentes. Asignatura que por cierto, se ha ido cubriendo de origen con programas académicos multidisciplinarios.

Habrá que reconocer que en aras de lograr esta alineación, se han desarrollados diferentes modelos y enfoques durante todos estos años. Unos con mayor o menor aceptación que otros, y otros con mayor facilidad de adopción. Es necesario entonces preguntarnos ¿por qué la mayoría de los ejecutivos de TI, seguimos intentando lograr esta alineación, muchas veces con un éxito poco evidente? ¿Cómo logramos la alineación? ¿Cuál es el siguiente paso evolutivo del estado actual?

Definitivamente el punto de partida, es tener conciencia política. Estar claro sobre aquellos aspectos relacionados con temas de poder e intereses de áreas o incluso personales que frenan dicha alineación. Sólo en la medida que tengamos esa claridad, podemos delinear la ruta hacia la “armonización”.

El siguiente paso deberá ser sensibilizar del tema a la Dirección. Primero, con el propósito de obtener el patrocinio necesario en el respaldo de esta iniciativa. Segundo, para identificar y enrolar elementos clave con una visión “híbrida”, tanto tecnológica como de negocios, homologando así el idioma que deberá prevalecer en la travesía hacia un mejor estado.

Una vez que hablamos y pensamos en los mismos términos y somos capaces de generar actos lingüísticos pertinentes, estaremos en condiciones de pensar no solo en términos de negocio como único posible punto de apalancamiento o pivote. Sino en términos de entorno, negocio, organización, innovación y cómo las áreas de TI podemos proporcionar el valor requerido a estos aspectos.

Obligatoriamente esto nos llevará a replantear el portafolio de proyectos a nivel organizacional, siempre teniendo en perspectiva los procesos, la estructura, la arquitectura. Pero siempre considerando las prácticas de gobierno pertinentes. Pero, si sucediese que la empresa no tenga claramente definido un gobierno corporativo o de TI. Bastará con establecer los mecanismos básicos necesarios para tomar las decisiones relevantes al respecto de ambos bloques.

Por último, conformar un equipo multidisciplinario que se encargue de vigilar el cumplimiento de esta maquinaria. No deberá ser responsabilidad de TI o del negocio solamente. Deberán sumarse diversos pares de ojos.

¿En qué momento podemos decir que la alineación TI-negocio está en marcha? Me parece que un punto básico de verificación confiable será que cada cambio o modificación que ocurra en el alcance del negocio, los procesos, la estructura, la arquitectura, o el mismo alcance de TI detone el reacomodo de las piezas restantes. En ese momento, estamos apenas en el inicio del proceso de alineación, y deberá madurarse lo suficiente antes que podamos aspirar a pensar en el “state of the art”, la integración (no solo alineación) de TI con el negocio.


© 2020 by Arturo Téllez Mejía

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